Fotografia de Cantxo
Sale cada noche por la misma ventana. Se escapa furtiva del día con su trenza en el pelo y su vestido negro, y a ratos, me gusta charlar con ella. Cuando la miro, me escucha. Cuando me mira, me habla. Se que es mi cómplice y guía. Se que sin brazos, me abraza. Se que se va a marchar cuando llega el lucero del alba. Y no me importa esperarla siempre en la misma terraza, acodada en los barrotes, mirándola embelesada.
Y le susurro al oído mil canciones, dos mil batallas y la heridas de mi corazón, que cuando ella le mira, sangra. Y le cuento mis secretos y le hablo de mi y de mis esperanzas. Y ella paciente, escucha, hasta que despierta el alba.
Y en noches como esta, la espera se hace larga, porque no llega la luna a alumbrarme con sus caras. Y yo la busco, mimosa, entre las estrellas varias porque necesito hablarla, contarla mi desesperanza………. Esta noche a la luna, la he contado mi secreto.
Y le susurro al oído mil canciones, dos mil batallas y la heridas de mi corazón, que cuando ella le mira, sangra. Y le cuento mis secretos y le hablo de mi y de mis esperanzas. Y ella paciente, escucha, hasta que despierta el alba.
Y en noches como esta, la espera se hace larga, porque no llega la luna a alumbrarme con sus caras. Y yo la busco, mimosa, entre las estrellas varias porque necesito hablarla, contarla mi desesperanza………. Esta noche a la luna, la he contado mi secreto.
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