miércoles, 8 de octubre de 2008

JAMAS


Jamás podrás sentirme mujer en tu lecho,
ni jamás podrás saborear el néctar de mis labios.
Jamás podrás abrazarte a mis pecados
Ni alcanzar aquello que quizás te corresponda por derecho.


Te asistirán mis ausencias, como me asisten las tuyas
Puntuales, sin demora, siempre atentas a la cita,
Caprichosas, dolorosas, pizpiretas y cautivas.

Me extrañaras en tus días mientras me sueñas despierto,
Me extrañaras en tus noches mientras me sueñas dormido.
Y acariciando mi alma con la punta de tus dedos
Pensaras que soy real, mientras te abrace Morfeo.

Despertaras en tu vida y yo despertare en la mía
Lejos de abrazos, caricias, jadeos y bienvenidas.
Pero no en esta vida, ni quizás en otras muertes,
Seremos un alma solo, ni un corazón que no miente
.

2 comentarios:

Sayyid dijo...

Que triste poesia, princesa.

El destino a veces nos juega malas pasadas, y nos coloca en el momento o en el lugar inadecuado.

La vida no es perfecta y eso, causa dolor, desesperacion, inseguridad...

Pero aunque tu poesia rezuma dolor por los cuatro costados, no renuncies a él. Por que si te duele, es que sigues viva, que sientes, que sufres... y por tanto, que aun tienes muchas posibilidades de cambiar tu vida.

No renuncies a tu dolor. Asimilaló, interiorizaló, te diria que hasta lo disfrutaras... por que sólo sientiendo ese dolor por el amor que no tienes, podrás disfrutar plenamente de él cuando sea tuyo.

Me apena verte asi de triste, yo, que te he conocido alegre y locuela... pero se que eres fuerte y que, sin lugar a duda, saldrás a flote y serás, una vez más, la leona que ruge y muerde, la reina de la selva...

Con todo el cariño del mundo... muchos besitos de parte de Sayyid.

PD: No dejes de regalarnos perlas como esta. Una poesía preciosa. Me ha encantado.

Besos.

"Todo gran poder, conlleva una gran responsabilidad"

Anónimo dijo...

Se rompió la cadena que ataba el reloj a las horas;
ahora somos flotando en el aire dos gotas;
agarrado un momento al al cola del viento me siento mejor.